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sábado, 19 de julio de 2014

Mi 35/19

Es 19 de Julio del año 2014. Se conmemora el 35 aniversario de la caída de la dinastía de los Somoza. Dinastía de sangre, de muerte, de dolor. Las memorias se agolpan en mi cabeza, a pesar de tener en ese entonces unos pocos años de edad.

Todo tenِía sentido en mi pequeño cerebro. El grito de  PATRIA LIBRE O MORIR no lo discutía. Mejor muertos que oprimidos. El pueblo no podia vivir en constante terror. Ese terror del cual fui testigo cada vez que aparecía la guardia. La gente se avisaba los unos a los otros, un pánico inmovilizante te atrapaba al ver pasar los becats con los soldados siempre con rifles en alto, rifles que no dudarían en usar y eso lo sabíamos todos.




Aprendí a quedarme callada y a contener la respiración cada vez que un guardia detenía el vehِiculo familiar en que viajabamos. Mi madre siempre nos decía “la guardia” y mi padre cambiaba de color. Al acercarse el soldado, mi padre sonreía, nunca supe como lograba hacerlo. Cuenta mi madre que en la cajuela del carro habia volantes del FSLN. Mi padre aprovechaba su puesto como fotografo y jefe de fotomecánica del diario LA PRENSA y sacaba poco a poco los volantes que repartía a discreción. Recuerdo haber visto uno con la foto de Pedro Joaquin Chamorro y la frase “Nicaragua volverá a ser república”. Mi madre sufría terriblemente con eso. Qué nos pasaría si alguna vez nos llegaban a encontrar tales afiches?

Viví la incertidumbre de la insurrección, el temor de no saber si te iba a caer un rocket en la cabeza o si en una de las barridas de la guardia te irías vos también. La guardia llegaba a tu casa, golpeaba la puerta con la culata del rifle y te obligaba a quitar las barricadas que la guerrilla había levantado. Los guerrilleros volvían al día siguiente y volvían a poner las barricadas y así pasabamos los días, sin luz, sin agua, sin comida y escuchando las bombas y balas a lo lejos. Calculabamos la distancia de las explosiones para saber si ya venían cerca. Tuve suerte de vivir en un lugar donde hubo poca actividad bélica y no vi muertos en las calles.

Mi corta edad no me permitió guardar recuerdos de forma más ordenada y con más lógica pero si recuerdo ese día, el gran día cuando Somoza finalmente huyó del país. Lo supimos porque la guardia entró como loca a las casas pidiendo zapatos y ropa de civil para cambiarse y que los guerrilleros no los reconocieran. Habíamos logrado sintonizar una radio que confirmaba que el dictador se había marchado en un avión privado. Mi próximo recuerdo es en la plaza recibiendo a los guerrilleros. Una felicidad inmensa me inundaba. Ya no había guerra, ya no había dictador, eramos un país libre y de ahí en adelante solo nos preocuparíamos por ser un país mejor.

En mis recuerdos salteados,me encuentro de regreso en el colegio,el Experimental México. Ahora me tocaba enfrentarme a otra realidad. Uno de los patios había sido utilizado para fosas comunes donde habían enterrado cienes y cienes de muertos en la insurrección. Bello Horizonte y los sectores aledaños habían sido bombardeados y el colegio era el único lugar donde podían enterrarlos en la prisa para que no hubiera alguna epidemia. De pie ante las tumbas, alguien nos explicó lo que era una fosa común. En el aula de clase, las historias de terror de mis compañeros que habían vivido tiroteos y bombardeos. Mi mente infantil asimiló todo, guardandolo como una promesa y compromiso de hacer lo posible para hacer un país mejor.

Vino la campaña de alfabetización. Era mi deseo poder enseñar a leer a los que no podían.
“y también enseñenles a leer…” resonaba en mi mente como un eco  sonoro y fuerte.
Mi esposo si tenía edad para alfabetizar y así lo hizo. En el bus, al fondo delante de el de sombrero, rumbo a Zelaya Central. 

Por supuesto que debido a mi corta edad era imposible. Tuve que conformarme con los cursos comunales para niños mientras las escuelas estuvieran cerradas por la campaña. Pero todo era bonito. Nos daban una especie de cajeta que no tenía buen sabor pero eramos los mimados de la revolución y esos dulces tenían hierro y vitaminas que nos harían sanos y fuertes mientras todo era alegría en el campamento, cantando canciones para niños y aprendiendo manualidades. Al volver al colegio era casi predecible que me alistaría en la Asociación de Niños Sandinistas. Usaba mi pañueleta roja y negra al cuello con mucho orgullo. Me consideraba una revolucionaria irremediable, llena de fervor y de compromiso hacia mi país.

Entonces vino “la contra”. Lógico, la guardia no podia dejarnos en paz. De repente también teníamos un bloqueo economico. Empezamos a no tener comida, o a comer racionado o a comer comida de unas latitas con letras rusas. Mi madre trataba de descifrar su contenido antes de abrir las latas. Recuerdo su cara de miedo al abrir cada una porque no teníamos ni idea de lo que nos comeríamos. Pero eso no importaba, eramos un pueblo libre, con dignidad, un pueblo admirable, que resistía guerra , muerte y hambre a cambio de su libertad.

La compañera Rosario bajando de un avión con el presidente Daniel Ortega. Mi madre y yo sentadas frente al televisor viendo las noticias de la tarde. La compañera lucía un corte varonil con una bufanda de seda y una sonrisa radiante. Según el comentario del locutor, los mandatarios regresaban de una gira en Europa y el ultimo país había sido Francia. Mi madre estupefacta comentaba que cómo se le ocurría a la señora hacerse ese corte, que eso era para las francesas de rostro fino y perfilado. Para esa época tal vez yo había llegado a los once años pero fue la primera vez que mi pensamiento crítico me tomó por sorpresa. “Esperen, me dije. Cómo así que gira por Europa, Francia, bufanda de seda, corte a la moda? No es que estamos en guerra, en escasez, en bloqueo económico? Esa vez, fue la primera vez que me di cuenta que algo no encajaba entre el discurso revolucionario y la realidad.

Poco a poco, a medida que fui creciendo, me di cuenta, sin que nadie me dijera, que nuestros muchachos eran llevados a la fuerza a una guerra sin sentido, que mis compañeros de clase, vecinos y amigos de la iglesia volvían en bolsas de plástico hechos pedazos por minas o bombas enemigas mientras los que los mandaban viv ían en opulencia y en directa contradicción a los ideales que decían defender. Perdí mi inocencia, no sé cómo ni cuándo. Tal vez fue cuando comprendí que los nueve comandantes y sus allegados no comían de las latitas rusas, ni cocinaban con manteca de tiburón, ni hacían fila para comprar alimentos, ni tenían que medir con mucho cuidado la tacita de arroz para que alcanzara hasta el fin de mes. Tal vez fue cuando me di cuenta que los otrora guerrilleros vivían en una inmoral riqueza, llenos de lujos y comodidades mientras el pueblo lloraba a sus hijos. O quizás, solo quizás, fue cuando cuando nos avisaron que nuestro compañero de colegio, un chavalo buena gente, pacifico y algo tímido había volado en pedazos y que no habían podido recuperar su cuerpo, así que solo podríamos ir a una misa en su honor mientras los señores del gobierno hacían giras a Europa… tal vez… solo tal vez.


viernes, 20 de junio de 2014

No, no lo olvido

Los días 22 de cada mes los jóvenes que fueron víctimas del abuso de un grupo de personas afines al gobierno protestan en las redes sociales con el hashtag #J22NoSeOlvida. Muchas otras personas hacen comentarios negativos por la protesta. Uno de los comentarios más comunes de leer es que los jóvenes lo deberían superar (por querer decir olvidar) y finalmente cerrar el capítulo.

No puedo describir los niveles de indignación que estos comentarios me provocan. Cuando no has sido vapuleado, amenazado y perseguido por hordas sin sentimientos ni conciencia, es fácil pedir que se olvide. Vamos a olvidar el robo de las cosas materiales (aunque no se debería tampoco) y a enfocarnos en el robo de la dignidad, del derecho a protestar pacíficamente. Vamos a enfocarnos en el abuso, en la cobardía del ataque, en el hecho que los muchachos estaban ahí apoyando una causa que a sus ojos era justa, válida y necesaria, que no tenían armas, que estaban desprevenidos, que nunca la vieron venir, que hasta en el último minuto confiaron que la Policía Nacional iba a defenderlos y que bajo esta premisa nuestros jóvenes fueron traicionados. Si, traicionados. Traicionados por su propia gente, porque entre conciudadanos, así como entre la familia nos deberíamos de proteger y ayudar los unos a  los otros.

Llevaba días sin poder dormir, seguía de cerca lo que pasaba en el campamento de OcupaInss. A través de las redes estuve presente en el concierto, escuché la música, y reí con los chavalos bailando la Macarena. 

Entre las  4:30 y 5:00 a.m. de ese día empecé a leer los primeros mensajes.

“Por favor, vengan a ayudarnos”

“Llamamos a los bomberos y nos dijeron que no podían venir”

“Hay heridos, necesitamos que nos vengan a traer”

Al principio no comprendía lo que estaba sucediendo hasta que alguien subió una foto de un muchacho ensangrentado. Entonces mi corazón se partió. Poco a poco más y más mensajes y fotos me hicieron entender lo que había pasado. A las cinco de la mañana le dije a mi esposo:

“apalearon a los chavalos, hay heridos y ni los bomberos quieren ir a ayudarles”

No sabía qué hacer, a quién llamar, ni cómo ayudar. Tuve que alistarme para ir al trabajo pero mi corazón estaba allá con ellos, mientras un sentimiento de impotencia se apoderaba de mí. Luego supe a ciencia cierta lo que había sucedido y que yo no hubiera podido hacer nada…ese sentimiento de impotencia que te consume, que te hace sentir miserable por completo.

Pienso, que ninguno de los que sabemos que el ataque fue real debería olvidarlo. Olvidarlo significaría que está bien, que como dicen los que defienden lo sucedido, no debieron estar ahí, como diciendo que se lo merecían. No, señores. Al igual que la vestimenta de una mujer no da derecho para ser irrespetada ni mucho menos violada, tampoco manifestarse, protestar da derecho a golpizas y robos.

¿Vivimos en una sociedad libre si o no? ¿Se derramó tanta sangre en la lucha contra el dictador Somoza para vivir en una libertad a medias, a conveniencia del grupo en el poder? ¿Vivimos todo lo que vivimos para ser callados a garrotazos, bajo amenazas e intimidaciones? Por supuesto que no.  Se luchó por una Nicaragua libre, donde cada quien respete la ideología del otro. Se luchó para tener un país y un gobierno al cual yo le pueda demandar sin temor a ser visto de mala manera o puesto en listas negras, para tener un gobierno que no me  haga sentir miedo a que me manden hordas robóticas si me atrevo a decir algo que no les  parece. Creo que por eso lucharon los héroes y mártires de la revolución. Ellos tenían en mente una Nicaragua plena donde la principal preocupación sería batallar contra la pobreza, donde juntos nos encaminaríamos a luchar por heredar una patria mejor a nuestros hijos.

 Ahora, con los hechos que están ocurriendo en Venezuela, mi temor crece. Veo los motorizados aparecer en cada protesta (Maduro style), sea en contra del sistema de TUC o de apoyo a un grupo de ciudadanos de otro país. No importa lo que sea, si no es una manifestación en pro del gobierno, seré perseguida y reprimida. ¿Será que si los nicaragüenses insistimos en salir a la calle, nos metan tiros en la cabeza, nos manden tanquetas y nos disparen hacia dentro de las casas de familia, también?  No quiero pensar que podemos vivir algo así, no después de la lucha en contra de Somoza, no después de una revolución del pueblo, no después tanta sangre derramada en una guerra civil.  


Entonces, no me pidan superar el 22 de junio del 2013 porque no puedo superar que mi gente se ataque entre ellos mismos, que mi gobierno y mi policía no me defienda y que piense que merezco ser vapuleado porque pienso diferente, porque me atreví a pedir una pensión reducida para un grupo de ancianos y sobre todo, no puedo superar, ni nunca superaré que se tiña con sangre de hermanos el glorioso pendón bicolor de mi Nicaragua, ninguno de nosotros debería superarlo. 

domingo, 4 de mayo de 2014

Érase una vez un pedófilo

Érase una vez un pedófilo, que vivía feliz entre niños, contando con la confianza de todos los adultos...

Recientemente se descubrió que un profesor de un conocido colegio en Managua era un pedófilo de larga trayectoria. El hecho creó estupor y muchas críticas hacia las autoridades de dicho colegio y con justa razón. Sin embargo, hay tantas preguntas en mi mente respecto al tema.
Una de ellas es cómo es el proceso de adquisición de permiso de trabajo en Nicaragua. Me pregunto qué investigaciones hace Migración y Extranjería cuando un extranjero solicita trabajar en el país. Si a la persona encargada en una empresa o compañía por una razón u otra, se le escapan ciertos procedimientos investigativos, ¿podemos confiar que al menos las entidades gubernamentales harán su trabajo y no darán permiso de trabajo a personas fichadas por el FBI?
Otra pregunta es cómo una persona puede engañar a tantas otras personas y hacerles creer que son lo mejor del universo. Lo he visto varias veces. Lo peor de todo es que si alguien cuestiona a dicha persona, todos los demás reaccionan de mala manera, como si se tratara de una blasfemia, ni siquiera lo consideran, es increíble que las personas se cieguen de esa manera.
Tenemos que recordar que:
1.       No importa cuán exitosa, carismática, o emprendedora sea una persona, siempre, siempre, se debe investigar quién es, sus orígenes y sus antecedentes hasta 40 años atrás.
2.       El que ejerza una profesión noble, no hace noble a la persona.
3.       No hay que confiarse, todos somos algún tipo de criminal en potencia. Es pesimista, lo sé pero en lo que respecta a los niños  sus seguridad, es mejor tenerlo presente siempre.

Recordando estas verdades de la vida, debemos también tomar en cuenta que no sólo hay pedófilos entre los extranjeros. Podemos tener uno dentro de nuestro círculo de amistades, vecinos y si, dentro de nuestra familia por lo que debemos estar siempre alerta e instruir a nuestros niños para que no sean víctimas de ellos.  Según lo que he leído, los pedófilos y pederastas no sienten ningún tipo de remordimiento, creen que es algo normal y natural, solo que la sociedad no lo comprende. Son muy inteligentes por lo que descubrirlos no es tan fácil y muchos de ellos pueden ser muy carismáticos y agradar a las personas sin levantar la más mínima sospecha. Bueno, tal  vez porque nosotros no queremos sospechar, pero si ponemos atención, es posible que miremos algunos indicios. Por ejemplo, personas que buscan siempre como quedarse a solas con los niños, extremadamente cariñosos con ellos, que se ganan la confianza rápidamente y manipulan sentimientos y emociones.

Estadísticamente, hay más pedófilos varones que mujeres, pero cualquiera puede serlo. En marzo del 2014 se descubrió un pediatra pedófilo que usaba su profesión y relación de confianza con sus pacientes para invitarlos a su casa a jugar video juegos y estar en la piscina. ¿Quién sospecha de un pediatra? Como ven, los adultos debemos estar atentos y no solamente educar a nuestra niñez en el tema, sino que también debemos reducir al mínimo las oportunidades y situaciones en que estas personas puedan actuar. 

viernes, 18 de abril de 2014

El tú, el vos y yo

-¿Puedo tratarte de tú?

-“Como quieras”

¡Pfftt! 
El grandioso Quino siempre usó el voseo con su genial Mafalda.



Soy una persona complicada. Hay muchas cosas que no me parecen, otras que no entiendo y ciertamente hay cientos de cosas en las que difiero en opinión con una persona promedio. Trato de respetar las individualidades de cada quien, la forma de pensar y cómo mucha gente ve ciertos asuntos. Sin embargo, hay algo en lo que nunca podré ceder, por muy flexible que yo intente ser, el uso del tú en las conversaciones diarias.

En los tiempos modernos, tenemos la oportunidad de compartir más, de intercambiar cultura, vocabulario, de enriquecernos de tantas maneras. Así, muchas veces he interactuado con personas de otros países quienes me han preguntado inmediatamente si soy argentina en cuanto me leen un “vos”.  Debo confesar que la pregunta me indigna. Irremediablemente, mi receptor tendrá que leer  mi vasta explicación, que los nicaragüenses usamos el vos, que muchos usan el tú y que yo no entiendo por qué etc. etc.

La historia del voseo es un poco complicada. Inicialmente se usaba como trato reverencial mientras que el tuteo era para el trato entre familia solamente. Por asuntos sociales y políticos, el vos se empezó a usar entre iguales, creando la necesidad de una nueva manera de tratamiento. Así surgió el “vuestra merced” que luego evolucionó a “usted” y el tú volvió a recuperar su uso para personas con las que se tiene más confianza. Poco a poco, España fue adoptando el uso del tú y las provincias más cercanas a ella, más ricas, lo fueron adaptando también. Las provincias más pobres y más alejadas de España mantuvieron el voseo.  Por lo tanto, que usemos el vos no es casual ni caprichoso. Ese uso responde a nuestra historia, a nuestra cultura, a una parte importante del desarrollo y evolución lingüística de nuestro país, por lo que me parece altamente negativo que algunas personas lo sustituyan con el tú.  
Esa sustitución me parece negativa no solamente por la historia social y lingüística del país, sino por las connotaciones psicológicas, sociales y de identidad que para mí tienen que ver en la sustitución. Para mí, todo aquel que sustituye el vos por el tú lo hace porque le parece que vosear es inferior y tutear es superior. 

Pensar esto no es sólo una aberración sociolingüística porque no hay lenguajes o variantes del lenguaje superiores o inferiores, sino que es una negación y falta de aceptación a tu propia cultura e identidad como país. El lenguaje, sus giros, variantes, pronunciación, acentos y demás es uno de los factores más importantes a la hora de identificar un país. Me pregunto, ¿por qué sentimos la necesidad de cambiar la forma tradicional de tratamiento? ¿Qué nos hace pensar que es mejor tratar de tú que de vos? ¿Acaso pensamos que si tratamos de vos nos ponemos a nosotros mismos como inferiores? De ser así, es preocupante. Nosotros debemos de saber que la forma de hablar nuestra nada tiene que ver con ser inferiores o superiores. Debemos sentirnos orgullosos de nuestros giros lingüísticos y de nuestra habla. Si queremos igualarnos a otros países, debemos de trabajar duro para traer progreso social y económico. Ésa debería ser siempre nuestra preocupación.


Hace poco ingresé a un foro literario internacional. Mis cuentos y relatos usan el voseo. Uno de mis compañeros de foro me ha sugerido cambiarlo a un español más neutral y dejar de usar el vos. Yo he mantenido mi posición, sin descartar la posibilidad de cambiarlos usando el tú, si es estrictamente necesario. Sin embargo, otros compañeros en el foro me apoyan y me alientan a seguir con el voseo en mis escritos como una característica muy propia del habla de la región y específicamente de mi país. No me gusta ni tomo orgullo en ser inflexible, pero en este asunto, me siento contenta que se reconozca que si así es como los nicaragüenses hablamos, no tiene nada de malo que se escriba, se use y se dé a conocer el voseo en todas las formas de comunicación.

Muchachos del siglo XXI, el vos, el voseo, no sé, piénsenlo.

**

¿Querés leer más del voseo? Te recomiendo los siguientes artículos: 




http://es.wikipedia.org/wiki/Voseo

También en la música se escucha bonito ese vos. Juanes, acá: Si me enamoro sea de VOS...


¡FIN!


lunes, 25 de noviembre de 2013

Educando contra la violencia

Tengo una hija de 11 años. Mi mayor temor es que llegue a enamorarse y a emparejarse con  una persona violenta. Entonces dedico mis días enseñándole a no aceptar conductas violentas. Cada vez que su papá la regaña sigo con cuidado cada palabra. No quiero que se acostumbre a las palabras rudas de un hombre. Si pienso que su papá se está pasando, hablo con él y le digo “acordate que no quiero que crea que es normal que un hombre le hable pesado…”  
Su hermano mayor nunca le grita, nunca le ha pegado, nunca le ha dicho ninguna palabra grosera. Es la forma que las cosas se manejan en mi casa.

Cuando la conducta de mi hija se pasa de los límites, respiro profundo. Pienso que mi madre ya hubiera agarrado la faja y me hubiera puesto en mi lugar con un par de fajazos bien dados, pero yo creo en la no violencia, creo en que debo acostumbrarla a resolver las cosas sin recurrir a la fuerza.  Bajo la voz. La miro a los ojos, le hago preguntas. Por muy desesperada que esté, guardo la calma, no le grito. Todo lo hago para que ella aprenda que la violencia sea de palabra o de hecho, no es el camino.

Mis dos hijos nunca han visto violencia doméstica o intrafamiliar de ningún tipo. No nos gritamos, no tiramos cosas, no nos ofendemos. Difícil criar hijos de esta manera cuando todo tu entorno es violento.  ¿Cómo hacés para que se defiendan sin usar violencia? ¿Cómo los protegés del “bullying” ¿Cómo hacés para que no acepten la violencia bajo ninguna de sus formas? ¿Cómo hacés para que ellos mismos no usen la violencia de palabra o acción? 

Tratás de educarlos en una cultura de paz. No es fácil. De hecho es una de las cosas más difíciles a las que te podés enfrentar como madre o padre, pero tratás de hacerlo. Educar, enseñar, inculcar valores a las nuevas generaciones, es lo que se puede hacer para que se elimine la violencia no sólo a las mujeres si no la violencia contra todo aquel que la sufre. Hoy especialmente, quiero escribir a favor de las mujeres y niñas violentadas.

BASTA YA DE GOLPES
BASTA YA DE AMENAZAS 
BASTA YA DE PALABRAS OFENSIVAS 
BASTA YA DE GRITOS 
BASTA YA DE CHANTAJES EMOCIONALES O ECONÓMICOS 
BASTA YA DE ACOSO SEXUAL

¡BASTA YA! 


¡NO MAS VIOLENCIA CONTRA LA MUJER!





lunes, 11 de noviembre de 2013

Y si te hieren

El día que hieran tu tierra, mi Nicaragua querida,
lloraré tu desgracia, mi desgracia
de no tener quien te ame...
quien defienda tu honor
mancillada,
abusada,
vendida al mejor postor.


El dia que el hierro extranjero desgarre tus entrañas
mi alma se hará jirones
en grito de parto con hijo muerto
Ay Nicaragua, Nicaragüita


¡Qué diera yo para que mis lágrimas
fueran aguas limpias y puras que repongan el mal que te hacen!
Observaré tu amancillamiento 

con la impotencia del niño que ve a su madre golpeada
azotada
atropellada
y llora con el corazón explotando en mil pedazos
amando a su madre con cada uno de ellos


El día que la máquina destructora
desgarre tu vientre para volverte estéril y seca
me secaré con vos. 

Mi sangre indígena
reclamará tus bosques
tus aguas, tu flora y tu fauna
y no sabré que responderle


El día que el tractor maligno
te parta en dos
partirá mi corazón
desvanecerá mi fuerza
y lentamente la pena moral
me llevará con vos.


Creative Commons License
Y si te hieren by Regina Vargas is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

viernes, 19 de julio de 2013

Esa Voz

“Si me da un peso le cuento un chiste”  Escuché esa voz mientras esperaba a que cambiara la luz en el semáforo del hospital Central…. ¡Heiker! Pensé…. El cipote estaba de espaldas y con la cabeza metida en la ventana del carro al lado mío.  Al darse la vuelta lo vi, en efecto, era Heiker.  Cuando salió  de la estación dos junto con los otros chavalos ilegalmente detenidos por apoyar a los ancianos del INSS,  empecé a buscar a mi hijo entre los seis muchachos que emergieron de los portones de la estación. Heiker Palacios, viendo mi angustia me anunció: “Ahí atrás viene su hijo”. Desde entonces, su voz se me ha hecho inconfundible. Esta vez, hablaba para pedir un peso para un TECHO PARA MI PAÍS. El corazón se me conmovió. A penas una semana y media atrás había pasado una noche terrible, injustamente detenido por la policía y ahí estaba otra vez, haciendo algo por su gente.
No es necesario explicar el cariño que le tengo a este ex alumno mío. En mi aula era un chavalo callado al cual me le tenía que acercar para que me dijera algo. Bromeaba con él y siempre titubeaba un poco antes de contestarme. Se aseguraba de decir lo correcto. No lo volví a ver hasta esa mañanita en la estación y luego en aquel mediodía de incandescente sol cuando un montón de chavalos se volcaron en la recolecta de TECHO.  Heiker es uno de los varios jóvenes que para suerte de Nicaragua no es indiferente a las necesidades de su pueblo. Hace lo que puede hacer dentro de sus limitaciones de chavalo y siempre que pienso en él  pienso en todos los muchachos que dejan la comodidad de sus casas, pudiendo estar con los amigos, jugando, viendo tele, entre otras cosas, para ayudar a su país. Pienso en todos ellos y por supuesto pienso en los
                                              
Dicen que son 50 chavalos, creo que son más, pero 50 deben ser los que se quedaron ahí día y noche, turnándose para estar con los ancianos. De todas maneras, esa cantidad me recuerda al “Pequeño ejército loco”  y se me viene a la cabeza aquella canción de Luis Enrique Mejía Godoy  “ ♫♫y se fue, se fue eran treinta con él…. Le decían bandolero por mirar el sol de frente….♪♫” ¿Por qué me acuerdo de esa canción cuando pienso en los OcupaInss?

Los chavalos estos no dejan de fascinarme. Estoy literalmente enamorada de ellos. Asistí al concierto en solidaridad con Eddie, el sonidista que los acompañaba y a quien le destruyeron su medio de trabajo ese fatídico 22 de junio. Embelesada viéndolos bailar la Macarena, Thriller entre otras, me dije a mi misma, Chavalos, que espíritu el que tienen, no se amilanan por nada. Ahí estaba una de las muchachas que la policía golpeó y encarceló  junto con mi hijo, Marlia. Me encantó verla contenta, al igual que me encantó ver a Ethel , @ethelso , al coreógrafo oficial de OcupaInss , a  Sol, @solhurtadoo, esa misma que grita GUCCI  pero que desde los 15 años, cuando la conocí, andaba con un rollo de solicitudes para involucrar a más jóvenes en un TECHO PARA MI PAIS…. todos tan contentos de estar ahí apoyando a Eddie.  Con esa manía que tengo de meditar en todo, me puse a pensar que bonito es ser así, como esos chavalos, llenos de vida pero sobre todo llenos de amor, solidaridad, altruismo y  ganas de contribuir a su país, que trasladan esas ganas a hechos. Para ellos el “del dicho al hecho hay mucho trecho” no existe. Son más de 50, lo sé y me siento tan feliz que sean muchos más. No queremos jóvenes apáticos, indiferentes, conformistas ni egoístas. Estos chavalos  dejan la comodidad de su casa para ayudar a su prójimo y eso me devuelve la fe en nosotros mismos. Espero seguir escuchando la voz de ustedes, esa voz convertida en hechos, en solidaridad, en amor.Si pudiera, les diría a cada uno de ustedes con un gran abrazo: Muchachos, estoy orgullosa de ustedes, ustedes son exactamente lo que Nicaragua necesita. 

viernes, 7 de junio de 2013

Ay Nicaragua, Nicaragüita, qué karma estarás pagando?

En 1927, en medio de la cuarta (si, damas y caballeros la cuarta!) intervención de los Estados Unidos en Nicaragua y de la lucha de Sandino en contra de esta injerencia extranjera, a alguien se le ocurrió la brillante idea de utilizar el magnífico lago Xolotlán como una  inmensa alcantarilla. Me imagino que entre tanto burumbumbum de los gringos, Sandino, el pacto del Espino Negro, las matanzas de campesinos en Ocotal etc. etc, pensar, razonar y ver hacia el futuro simplemente no era prioridad.  Y así, nuestro hermosísimo lago, una de nuestras bellezas naturales más encantadoras y potencialmente más proveedora de recursos, se convirtió en eso, en un enorme basurero. Pasaron los años y como las guerras nunca acabaron en nuestro país y para remate se da un terremoto en 1931, el lago siguió recogiendo todos nuestros desperdicios. No había tiempo para pensar en la catástrofe.
Imagine estas aguas limpias, sin contaminación. 

Eran los años 80 y, adivinen qué? Cincuenta años después seguíamos en guerra, igual contra nosotros mismos con la ayudita de los Estados Unidos y pues, no había mucho tiempo para pensar en la naturaleza, en nuestros recursos, en el ambiente ni nada de eso. Ya saben, con la guerra, el racionamiento, y demás, por favor! Entonces, ese espíritu malo que anda buscando venganza de algo que le hicieron en vida en nuestro territorio güegüense,  le sopló al oído a uno de los alcaldes de Managua de esos años, la súper idea de convertir nuestra bella laguna volcánica de Tiscapa en otro basurerito más. Bueno, no estoy segura si fue ese espíritu malo o falta de conciencia e inteligencia de nuestro ex alcalde de Managua, pero el resultado fue el mismo… otra fuente de agua, otro recurso, otra belleza destruida. (A propósito, espíritu o no, yo de ese alcalde no saldría de mi casa de la pena moral). Mandamos a nuestra naturaleza literalmente al excusado así por así.
Parece que esa mentalidad autodestructiva nos ha sido heredada o quizás sea el genoma de los nicas.
Vista de una de las áreas despaladas en Bosawás. 
Destruir, destruir, destruir, arrasar, arrasar, arrasar con todo lo que sea naturaleza, con nuestro ambiente y nuestro ecosistema. Parece que nos sentamos a pensar que más nos hace falta por destruir y así hemos destruido nuestros lagos, ríos, bosques, flora y fauna. El Xolotlán y Tiscapa son sólo pequeños ejemplos de decisiones eco-suicidas. El nica practica el suicidio ecológico todos los días. Los huevos de tortuga se comercializan, se compran, se venden, se consumen sin aparente conciencia del verdadero mal que se está haciendo. Y qué decir de Bosawás? Nuestro pulmón muere cada día y nosotros estamos muy ocupados para darnos cuenta. Pareciera que no nos importara, ni al gobierno como gobierno ni al ciudadano como ciudadano. Triste.
En estos últimos meses parece que las autoridades del país se han dado cuenta que no estamos destruyendo el lago Cocibolca tan rápido como deberíamos. ¿Qué pasa? No es normal que nos tomemos tanto tiempo en destruir un lago. Así que para aligerar el proceso, vamos a hacer un canal. Para garantizar su total destrucción del lago, vamos a darle la construcción del canal y su control a manos extranjeras. Así ellos no tendrán remordimientos que están destruyendo su país y que están dejando a las futuras generaciones solo las ruinas de lo que fue. Ese espíritu malo, bandido, anda haciendo de las suyas otra vez…. O será algún tipo de karma colectivo? Las más inverosímiles razones se me ocurren porque no tengo una razón válida o lógica para semejante falta de conciencia, de moral,  de inteligencia  ni para semejante despliegue de ignorancia, estupidez,  egoísmo y soberbia que actúa en contra de nosotros mismos, de nuestros hijos y nietos.
Ya lo dijo y  cantó Salvador Cardenal,
COMO EL AMOR DEFIENDE SUS DERECHOS
COMO QUERER OXIGENO EN EL PECHO
COMO SENTIR AROMAS EN LA SELVA
QUERO HEREDAR LO MISMO QUE ME DIERON

Y con todo el cariño que le tengo a este cantautor, ojalá y su canto no sea profecías de un futuro terrible y siniestro en nuestro país.

MIRA A TUS NIETOS, ELLOS DIRAN DE  VIEJOS
CUANDO ERA NIÑO PUDE CONOCER UN ARBOL
HABIAN TANTOS QUE MI ABUELO LOS TALABA
POR CAMIONADA, NADA, NADA
AHORA NO QUEDA NADA, LOCO, LOCO, LOCO,
NI UN ARBOL JUNTO AL OTRO
NADA, NADA, NADA, LOCO, LOCO, LOCO,
NI UN ARBOL JUNTO AL OTRO



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