El día que hieran tu tierra,
mi Nicaragua querida,
lloraré tu desgracia,
mi desgracia
de no tener quien te ame...
quien defienda tu honor
mancillada,
abusada,
vendida al mejor postor.
El dia que el hierro extranjero desgarre tus entrañas
mi alma se hará jirones
en grito de parto con hijo muerto
Ay Nicaragua, Nicaragüita
¡Qué diera yo para que mis lágrimas
fueran aguas limpias y puras
que repongan el mal que te hacen!
Observaré tu amancillamiento con la impotencia del niño
que ve a su madre golpeada
azotada
atropellada
y llora con el corazón explotando
en mil pedazos
amando a su madre con cada uno de ellos
El día que la máquina destructora
desgarre tu vientre para volverte
estéril y seca
me secaré con vos. Mi sangre indígena reclamará tus bosques
tus aguas, tu flora y tu fauna
y no sabré que responderle
El día que el tractor maligno
te parta en dos
partirá mi corazón
desvanecerá mi fuerza
y lentamente la pena moral
me llevará con vos.
En 1927, en medio de la cuarta
(si, damas y caballeros la cuarta!) intervención de los Estados Unidos en
Nicaragua y de la lucha de Sandino en contra de esta injerencia extranjera, a
alguien se le ocurrió la brillante idea de utilizar el magnífico lago Xolotlán
como una inmensa alcantarilla. Me
imagino que entre tanto burumbumbum de los gringos, Sandino, el pacto del
Espino Negro, las matanzas de campesinos en Ocotal etc. etc, pensar, razonar y
ver hacia el futuro simplemente no era prioridad. Y así, nuestro hermosísimo lago, una de
nuestras bellezas naturales más encantadoras y potencialmente más proveedora de
recursos, se convirtió en eso, en un enorme basurero. Pasaron los años y como
las guerras nunca acabaron en nuestro país y para remate se da un terremoto en
1931, el lago siguió recogiendo todos nuestros desperdicios. No había tiempo
para pensar en la catástrofe.
Imagine estas aguas limpias, sin contaminación.
Eran los años 80 y, adivinen qué?
Cincuenta años después seguíamos en guerra, igual contra nosotros mismos con la
ayudita de los Estados Unidos y pues, no había mucho tiempo para pensar en la
naturaleza, en nuestros recursos, en el ambiente ni nada de eso. Ya saben, con
la guerra, el racionamiento, y demás, por favor! Entonces, ese espíritu malo
que anda buscando venganza de algo que le hicieron en vida en nuestro
territorio güegüense, le sopló al oído a
uno de los alcaldes de Managua de esos años, la súper idea de convertir nuestra
bella laguna volcánica de Tiscapa en otro basurerito más. Bueno, no estoy
segura si fue ese espíritu malo o falta de conciencia e inteligencia de nuestro
ex alcalde de Managua, pero el resultado fue el mismo… otra fuente de agua,
otro recurso, otra belleza destruida. (A propósito, espíritu o no, yo de ese alcalde no saldría de mi casa de la pena moral). Mandamos a nuestra naturaleza
literalmente al excusado así por así.
Parece que esa mentalidad
autodestructiva nos ha sido heredada o quizás sea el genoma de los nicas.
Vista de una de las áreas despaladas en Bosawás.
Destruir, destruir, destruir, arrasar, arrasar, arrasar con todo lo que sea
naturaleza, con nuestro ambiente y nuestro ecosistema. Parece que nos sentamos
a pensar que más nos hace falta por destruir y así hemos destruido nuestros
lagos, ríos, bosques, flora y fauna. El Xolotlán y Tiscapa son sólo pequeños
ejemplos de decisiones eco-suicidas. El nica practica el suicidio ecológico
todos los días. Los huevos de tortuga se comercializan, se compran, se venden,
se consumen sin aparente conciencia del verdadero mal que se está haciendo. Y
qué decir de Bosawás? Nuestro pulmón muere cada día y nosotros estamos muy
ocupados para darnos cuenta. Pareciera que no nos importara, ni al gobierno
como gobierno ni al ciudadano como ciudadano. Triste.
En estos últimos meses parece que
las autoridades del país se han dado cuenta que no estamos destruyendo el lago
Cocibolca tan rápido como deberíamos. ¿Qué pasa? No es normal que nos tomemos
tanto tiempo en destruir un lago. Así que para aligerar el proceso, vamos a
hacer un canal. Para garantizar su total destrucción del lago, vamos a darle la
construcción del canal y su control a manos extranjeras. Así ellos no tendrán
remordimientos que están destruyendo su país y que están dejando a las futuras
generaciones solo las ruinas de lo que fue. Ese espíritu malo, bandido, anda
haciendo de las suyas otra vez…. O será algún tipo de karma colectivo? Las más
inverosímiles razones se me ocurren porque no tengo una razón válida o lógica
para semejante falta de conciencia, de moral,
de inteligencia ni para semejante
despliegue de ignorancia, estupidez,
egoísmo y soberbia que actúa en contra de nosotros mismos, de nuestros
hijos y nietos.
Ya lo dijo y cantó Salvador Cardenal,
COMO EL AMOR DEFIENDE SUS DERECHOS
COMO QUERER OXIGENO EN EL PECHO
COMO SENTIR AROMAS EN LA SELVA
QUERO HEREDAR LO MISMO QUE ME DIERON
Y con todo el cariño que le tengo a este cantautor,
ojalá y su canto no sea profecías de un futuro terrible y siniestro en nuestro
país.